Watsonia
Luz: prefiere pleno sol. Tolera semisombra, pero florece menos. Crece bien en climas templados a cálidos. Plantas adultas resisten algo de frío, pero los bulbos jóvenes pueden dañarse con heladas fuertes.
Suelo: bien drenado, ligero y fértil.
Riego: moderado durante crecimiento y floración. Reducir riego cuando la planta entra en reposo (después de florecer). Evitar riego excesivo en invierno.
Poda: retirar flores marchitas para prolongar floración y favorecer formación de nuevos bulbos. Hojas amarillas se dejan secar naturalmente; protegen el bulbo y aportan nutrientes. Dividir bulbos cada 3–4 años para evitar hacinamiento.
Floración: Primavera-verano, espigas de flores tubulares.

