Verónicas
Luz: prefiere pleno sol, aunque tolera semisombra ligera. Crece bien en climas templados. Muy resistente al frío y heladas moderadas.
Suelo: bien drenado, fértil y enriquecido con materia orgánica. Prefiere suelos neutros a ligeramente ácidos.
Riego: moderado, mantener el suelo ligeramente húmedo durante crecimiento y floración. Resistente a periodos cortos de sequía una vez establecida. Reducir riego en invierno si la planta entra en reposo.
Poda: retirar flores marchitas para prolongar la floración. Podar tallos secos o dañados al final del invierno o inicio de primavera. Dividir matas cada 2–3 años para mantener vigor y densidad.
Floración: primavera-verano. Espigas largas de flores pequeñas en azul, lila, rosa o blanco según especie. Muy atractiva para abejas y mariposas.

