Pitosporo nigricans
Luz: Prefiere pleno sol a semisombra ligera. Crece bien en climas templados y mediterráneos. Resistente al viento y a la salinidad, por lo que se adapta a jardines costeros. Tolera heladas leves, aunque jóvenes plantones conviene proteger en invierno.
Suelo: bien drenado, fértil y con buen aporte de materia orgánica. Tolera suelos pobres o ligeramente alcalinos. Evitar encharcamientos prolongados que puedan pudrir raíces.
Riego: moderado: mantener suelo ligeramente húmedo los primeros años. Una vez establecido, es bastante resistente a la sequía, aunque florece mejor con riegos regulares en primavera-verano. Evitar exceso de riego en invierno.
Poda: para mantener forma y densidad, especialmente si se usa como seto o arbusto formal. Retirar ramas secas o dañadas a fines de invierno o principios de primavera. Se adapta muy bien a la poda de formación.
Floración: blancas pequeñas, ligeramente aromáticas, en primavera. Frutos pequeños, decorativos y ocasionalmente visibles, aunque el principal atractivo es el follaje oscuro y denso.

