Nandinas
Luz: Prefiere pleno sol a semisombra ligera. Crece bien en climas templados. Resistente a heladas moderadas; los ejemplares jóvenes conviene proteger en invierno si hay frío intenso.
Suelo: bien drenado, fértil y enriquecido con materia orgánica. Evitar encharcamientos prolongados, ya que pueden pudrir las raíces.
Riego: moderado: mantener el suelo ligeramente húmedo durante el crecimiento activo. Resistente a sequías cortas una vez establecida.
Poda: ligera para mantener forma y densidad. Retirar tallos secos o dañados a fines del invierno o inicio de primavera. Limpiar brotes viejos si se desea rejuvenecer el arbusto.
Floración: Flores blancas pequeñas en primavera-verano, poco llamativas. Frutos rojos en otoño-invierno, muy decorativos.

