Ciprés Piramidal
Luz: pleno sol, necesita buena exposición para mantener su forma y crecimiento. Tolera climas templados y mediterráneos. Resiste sequía moderada una vez establecido. Puede tolerar heladas ligeras, pero los ejemplares jóvenes convienen protegerlos de frío intenso.
Suelo: Prefiere suelos bien drenados, arenosos o franco-arenosos
Riego: moderado a bajo una vez establecido. Primeros 1–2 años: riegos regulares para favorecer enraizamiento. Adulto: resiste sequía, salvo en periodos prolongados sin agua.
Poda: Se puede podar ligeramente para mantener forma piramidal. Retirar ramas secas o dañadas. Evitar podas fuertes en madera vieja: crecimiento puede reducirse.

